Los edificios y locales deteriorados, impropiamente diseñadas, construidas o instaladas.
Falta de medidas de prevención y protección contra incendios.
Instalaciones en la maquinaria o equipo impropiamente diseñadas, construidas, armadas o en mal estado de mantenimiento.
Protección inadecuada, deficiente o inexistente en la maquinaria, en el equipo o en las instalaciones.

Herramientas manuales, eléctricas, neumáticas y portátiles, defectuosas o inadecuadas.

Equipo de protección personal defectuoso, inadecuado o faltante.

Falta de orden y limpieza.

Avisos o señales de seguridad e higiene insuficientes, faltantes o inadecuados.